Por vergüenza o por miedo el suicidio es un tema tabú en nuestra sociedad, y es por esta falta de información por lo que existen tantos mitos a su alrededor. Estos mitos contribuyen a que no sepamos muy bien qué hacer o qué decir si alguien de nuestro entorno nos expresa su deseo de suicidarse. En estas ocasiones, como no sabemos cómo actuar y nos da miedo meter la pata, solemos reaccionar de dos maneras: 1) o intentamos evitar el tema o cambiarlo a toda costa, o 2) reaccionamos exageradamente, casi juzgando a la persona, con frases como «Pero ¿qué dices? ¿¡Cómo vas a hacer eso!? Anda, si no será para tanto, quítate esa idea de la cabeza».
¿Cuáles son esos mitos sobre el Suicidio? ¿Por qué la gente se suicida? Os cuento aquí los más habituales:
1. Intentar hablar del suicidio aumenta el riesgo de que la persona piense en el mismo y lo haga. Esto es falso. Hablar del tema reduce el riesgo y puede ser la primera posibilidad, quizá irrepetible, de iniciar su prevención. Si alguien de tu entorno te expresa su deseo de suicidarse, o crees que es probable que esta idea se le haya pasado por la cabeza, es fundamental preguntar y hablar de ello lo más explícitamente posible, sin miedo, de lo contrario la persona se sentirá juzgada y es posible que no vuelva a hablar del tema nunca.
2. Quien quiere suicidarse lo lleva a cabo sin mostrar ninguna señal de alarma /Aquellos que hablan del suicidio no lo llevan a cabo. De nuevo, ambos son falsos. La persona que quiere suicidarse muestra señales tanto verbales como no verbales de su decisión. Las estadísticas dicen que el 75% de las personas que se suicidan lo habían intentado con anterioridad y, además, de cada 10 personas que lo hicieron, 9 dieron aviso de lo que ocurría o habían hablado de ello.
3. Aquellos que hablan del suicidio tratan simplemente de llamar la atención. Esta idea está muy relacionada con el mito anterior. La mayoría de las personas que se suicidan muestran señales de querer hacerlo e incluso hablan de ello previamente, por esto, asumir que quien lo hace sólo quiere llamar la atención sería muy imprudente. Jamás debemos reaccionar como si la persona simplemente tratara de llamar nuestra atención, y sobre todo, nunca se debe provocar con contestaciones como «pues hazlo» o «atrévete».
4. Todo el que se suicida está deprimido. No, no todo el que se suicida está deprimido, aunque es cierto que el trastorno depresivo mayor es el factor de riesgo más importante.
5. Sólo las personas con problemas graves se suicidan. Es posible que alguien con un problema muy grave decida suicidarse, pero también puede ocurrir que quien tome esta decisión no tenga en realidad un problema muy grave, sino que haya acumulado pequeños problemillas ante los cuales no encuentre solución. El suicidio es multicausal, la valoración de las personas ante algunas situaciones es diferente y muchos pequeños problemas pueden acumularse y ser intolerables en algunos casos.
6. El suicida desea morir. El suicida está ambivalente entre morir si se continúa la misma situación, o vivir si se produjeran pequeños cambios. La persona que se suicida es porque tiene un malestar muy grande y no ve solución posible con los recursos que tiene.
